Ágora Consultora ECO | ¿Cómo sabes si vas por el camino adecuado?
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¿Cómo sabes si vas por el camino adecuado?

¿Cómo sabes si vas por el camino adecuado?

La intuición… la intuición, decíamos en Sensaciones, Intuición y Acción que las sensaciones percibidas a través de los sentidos y la intuición generan el mapa sobre el cual nos movemos, la dimensión de la realidad que diseñamos. ¿Es fiable confiar en nuestra intuición? Sí, claro! leía hace unos días una frase muy contundente: “el hombre que pretende verlo todo claro antes de decidir, nunca decide”… definitivamente: hay que actuar!

Ahora ¿qué pasa con aquellos momentos en los que tenemos que tomar decisiones importantes en nuestra vida? Estoy hablando de elecciones como dejar de fumar, renunciar a nuestro trabajo, cambiar de actividad laboral, o ‘levantar campamento’ y cambiar de aires en el extranjero; allí es cuando en última instancia tenemos que depender de nuestro propio juicio, no importa cuántos consejos recibamos de nuestros seres queridos, amigos y/o colegas. Es aquí donde nuestras sensaciones, percepciones sobre el riesgo e intuición determinan nuestra acción: nuestra decisión.

En el coaching trabajamos a partir de la pregunta. La pregunta ‘abre’ posibilidades, ‘destraba’ quiebres, desafía creencias y juicios. Aquí van 5 preguntas como replanteamientos para un enfoque de toma de decisiones; la respuesta dependerá de nuestro criterio, de nuestras experiencias y nuestra intuición.

Nuestra motivación aquí juega un rol fundamental dado que el mejor modo de predecir el futuro es inventándolo! Ya lo decía Henry Ford, “tanto si crees que puedes hacerlo, como si no, en los dos casos tienes razón”. La calidad de nuestra invención dependerá de nuestro grado de motivación.

  1. Escribe, escribe, escribe! lo que realmente sabes y también aquello que estimas desconoces acerca de la decisión que estás evaluando tomar.

Pros y contras, ventajas y desventajas, altas y bajas… de esta manera, facilitas un autoanálisis del balance de la decisión y no te ‘inventas’ a ti mismo historias que quizás puedan resultar demasiado seductoras influenciando tu intuición. Está claro que la autoconfianza es positiva, ahora el exceso de confianza puede ser una poderosa fuente de ilusiones (y desilusiones) que a menudo podría sesgar nuestra intuición: Ba-lan-ce!

  1. Evalúa la posibilidad de un «pre-mortem».

Aquí es donde evalúas un escenario negativo donde tomaste una decisión y el resultado no fue el esperado. Evalúa potenciales causas. Esto facilita un análisis preliminar de los riesgos asociados a la toma de decisiones de acuerdo al escenario esperado y a la vez hacer frente a potenciales peligros antes de que se materialicen. La clave de la evaluación pre-mortem es que es fácil realizarla porque el hombre en general y por naturaleza tiene aversión al riesgo[1].

Paralelamente analizar el escenario positivo bajo la perspectiva del “pre-mortem” de la situación anterior con el éxito del cambio esperado y proyectado, nos movilizará en pos del logro de nuestros objetivos. Oficialmente la ciencia admite que nuestros pensamientos crean nuestra realidad!

  1. Compara esta decisión con situaciones idénticas o similares que hayas experimentado.

Lo ‘familiar’ es importante porque nuestro subconsciente trabaja en el reconocimiento de patrones.  Si el pensamiento que transmites sobre lo que quieres es bien claro y definido, lo atraerás.

Cuando tomamos una decisión nuestro cerebro lo ´etiqueta´ bajo la percepción de una emoción positiva, registrando el juicio y acciones acertadas. Sin retroalimentación fiable: resultados contundentes, estas etiquetas emocionales pueden seducirnos a pensar que nuestros juicios pasados ​​eran buenos, a pesar de que las evaluaciones objetivas lo registrarían como malo.

¿Puedes mirar hacia atrás analizando juicios y decisiones pasadas y observar dónde tropezaste, basándote en los resultados? ¿Qué han mantenido en común tus mejores resultados? ¿Pueden decirnos algo acerca del juicio (creencia) que estamos enfrentando ahora? La clave: desafiar tus juicios!

  1. ¿Qué dicen tus emociones sobre toma de decisiones en situaciones símiles pasadas?

Los recuerdos nos devienen con emociones incluidas. Pregúntate: prefiero una opción o idea hoy más que otra? O ¿estoy haciendo esto porque amaba hacer algo similar en el pasado?

Un ejemplo contundente sería: ¿quiero estar con él/ella porque lo elijo? O ¿quiero estar/seguir con él/ella porque me recuerda a algo o alguien en el pasado que me fue agradable?

La clave: descubrir tus “apegos”. Si no hay ninguno, fantástico! Pero si los hay, puede que tengas que ‘desembalar’ esos sentimientos y analizar si ellos están nublando tu juicio, tus decisiones…

  1. ¿Estás siendo influenciado/a por apegos personales o presiones externas?

Al decidir entre dos opciones/caminos/enfoques sobre un problema la elección más fácil o la que podría hacer feliz a otra persona puede parecer el camino de menor ´resistencia´… pero esa decisión ¿sería la adecuada para tí? Replantéate a ti mismo si la opción elegida está siendo o no influenciada por factores externos y/o ‘internos’ a tu proceso de crecimiento y diseño de futuro. Desafía tus creencias!

Por Maricé Espínola.

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[1] http://www.blogseitb.com/cienciayhumanismo/2010/03/30/las-neuronas-de-la-aversion-al-riesgo/

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